El anillo del Rei

Una vez un rey citó a todos los sabios de la corte, y les informó:

- "He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo".

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La Carroza Vacía

Cierta mañana, mi padre me invitó a dar un paseo por el bosque y yo acepté con placer. El se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: - Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?. Agudice mis oídos y algunos segundos después le respondí: - Estoy escuchando el ruido de una carroza. - Eso es, - dijo mi padre. - Es una carroza vacía... Pregunté a mi padre: - ¿Cómo sabes que es una carroza vacía, si aun no la vemos? Entonces mi padre respondió. - Es muy fácil saber que una carroza esta vacía... por causa del ruido. Cuanto más vacía la carroza, mayor es el ruido que hace. Me convertí en adulto, y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, inoportuna, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: - "Cuanto más vacía la carroza, más ruido hace...".

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Perseguint la Felicitat

Un gat adult observava com un gatet intentava agafar-se la cua donant voltes i més voltes.

- Perquè ho fas? - li pregunta.

- He après que el millor del món és la Felicitat i la Felicitat és la meva cua. -Li va respondre el gatet.

- Jo també sé que la meva cua és la Felicitat, i m'he donat conte que quan la persegueixo se m'escapa i que quan faig el que haig de fer ella ve darrere meu allà a on vagi.

 

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Pràctica que ens tranquil.litza i ens equilibra

Akasha en sànscrit significa espai i també es refereix al element Éter.

Akashi mudra es pot traduïr com la consciència del espai interior.

Per a realitzar-lo ens assentem al terra amb les cames creuades. Unim la punteta del dit gros amb la punteta del dit del Cor (el dit del mig), els altres dits estan estirats. Deixem les mans reposant damunt de les cames.

Amb una inhalació elevem la barbeta cap el cel, deixant el coll en una posició còmoda. Els ulls apunten el centre de la front durant tota la pràctica.

A la següent inhalació dobleguem la llengua cap endarrera i deixem la seva punta presionant el centre del paladar dur.

Ens quedem de 7 a 15 cicles respiratoris, observant les 4 fases de la respiració (inhalació, retanció de l'aire al plè, exhalació, retenció del aire al buit), deixant que els impulsos de la inhalació i exhalació neixin sols.

A la última inhalació baixem la barbeta a la posició neutra i quan exhalem desfem els gestos de la llengua i dels dits i portem les mans juntes davant del Cor en Atmanjali Mudra. Respira profundament i sent la pau, l'armonia i la unió dins teu.

Aquesta petita pràctica actua a nivell dels meridians i  del sistema límbic ( responsable de les emocions i els estats anímics).

Us animem a fer-la!

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Soy yo

Era un discípulo honesto. Moraba en su corazón el afán de perfeccionamiento. Un anochecer, cuando las chicharras quebraban el silencio de la tarde, acudió a la modesta casita de un yogui y llamó a la puerta.

  --¿Quién es? -preguntó el yogui.

  --Soy yo, respetado maestro. He venido para que me proporciones instrucción espiritual.

  --No estás lo suficientemente maduro -replicó el yogui sin abrir la puerta-. Retírate un año a una cueva y medita. Medita sin descanso.

Luego, regresa y te daré instrucción.   Al principio, el discípulo se desanimó, pero era un verdadero buscador, de esos que no ceden en su empeño y rastrean la verdad aun a riesgo de su vida. Así que obedeció al yogui.

Buscó una cueva en la falda de la montaña y durante un año se sumió en meditación profunda. Aprendió a estar consigo mismo; se ejercitó en el Ser.

  Sobrevinieron las lluvias del monzón. Por ellas supo el discípulo que había transcurrido un año desde que llegara a la cueva. Abandonó la misma y se puso en marcha hacia la casita del maestro. Llamó a la puerta.

  --¿Quién es? -preguntó el yogui.

  --Soy tú -repuso el discípulo.

  --Si es así -dijo el yogui-, entra. No había lugar en esta casa para dos yoes.

 

  *El Maestro dice: Más allá de la mente y el pensamiento está el Ser.

Y en el Ser todos los seres.

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